Desarrollar una propuesta de valor sólida y validarla mediante la construcción de un MVP, recolección de feedback, uso de herramientas digitales y estrategias de networking, para pasar con confianza a la ejecución del emprendimiento.
Una vez que comprendes a fondo el dolor de tu cliente, puedes diseñar una Propuesta de Valor Única que resuene con sus necesidades específicas y te diferencie de la competencia.
Una Propuesta de Valor Única potente debe contener:
Para [cliente objetivo] que [tiene este problema/necesidad], nuestro [producto/servicio] proporciona [beneficio principal] a diferencia de [alternativa principal] porque [diferenciador clave].
No basta con formular una PVU que te suene bien a ti. Es crucial validarla con clientes potenciales para asegurarte de que resuene con ellos.
Técnicas para validar tu PVU:
El MVP es la versión más simple de tu producto o servicio que permite validar tus hipótesis fundamentales con el menor esfuerzo posible. No se trata de un producto incompleto o de baja calidad, sino de uno enfocado exclusivamente en resolver el problema central.
En un entorno de recursos limitados como el argentino, es crucial elegir un tipo de MVP acorde a tu situación:
El MVP "Concierge" consiste en ofrecer el servicio de forma manual, personalizada, antes de automatizarlo o escalarlo. Es ideal cuando quieres validar si el problema realmente existe y si tu solución lo resuelve, sin invertir en tecnología.
Zolvers, plataforma que conecta empleadas domésticas con hogares, comenzó como un servicio personalizado donde los fundadores hacían todas las entrevistas y conexiones manualmente, validando el valor antes de desarrollar la plataforma.
El MVP "Wizard of Oz" (o "Mago de Oz") presenta una interfaz aparentemente automatizada al cliente, pero detrás hay personas realizando las operaciones manualmente. Útil para validar servicios tech sin desarrollar toda la tecnología.
Restorando (ahora TheFork) comenzó tomando reservas a través de un sitio web, pero en sus inicios las confirmaciones se hacían con llamadas telefónicas manuales a los restaurantes.
El MVP "Landing Page" consiste en crear una página web simple que presente tu propuesta de valor y capture interesados. Es ideal para validar el interés de mercado con muy baja inversión.
Increase, la plataforma de gestión de cobros, comenzó con una simple landing page donde describían su solución y recolectaban emails de comercios interesados, antes de desarrollar el producto completo.
El MVP "Prototipo" es una versión funcional pero limitada de tu producto final, con solo las características esenciales para resolver el problema principal.
Auth0, unicornio argentino de autenticación digital, comenzó con un sistema básico de login que solo ofrecía autenticación con Google y Facebook, mucho antes de desarrollar las decenas de integraciones que tienen hoy.
En contextos de alta inflación e incertidumbre económica como el argentino, prioriza MVPs que requieran mínima inversión inicial y te permitan generar ingresos tempranamente. El MVP "Concierge" suele ser particularmente efectivo para validar mientras generas caja.
La validación no es un proceso lineal que termina con el lanzamiento del MVP. Es un ciclo continuo de aprendizaje y mejora basado en el feedback real de los usuarios.
Existen múltiples canales para obtener retroalimentación valiosa de tus usuarios:
No todo feedback tiene el mismo valor. Utiliza esta jerarquía para priorizar:
Pivotar no es fracasar; es adaptar tu estrategia basándote en evidencia del mercado. Algunos tipos comunes de pivotes incluyen:
Mantienes el mismo producto/solución pero te diriges a un segmento de clientes diferente al inicialmente previsto.
Workana comenzó enfocándose en conectar freelancers con empresas grandes, pero pivotó hacia PyMEs y startups al descubrir que estas valoraban más su propuesta.
Descubres que tus clientes tienen un problema diferente (pero relacionado) que es más importante resolver.
Wibond comenzó como una solución de pago digital para restaurantes, pero pivotó para enfocarse en el problema de fidelización de clientes que resultó ser más valorado por los comercios.
Transformas un producto en una plataforma o viceversa, según lo que demande el mercado.
Mercado Libre comenzó como un sitio de subastas (similar a eBay) pero pivotó hacia un marketplace de precio fijo al detectar que esta modalidad era más adecuada para el mercado latinoamericano.
Cambias fundamentalmente cómo monetizas tu solución, manteniendo el producto central.
Taringa! pivotó varias veces su modelo de negocio, pasando de publicidad tradicional a un sistema de recompensas en criptomonedas, buscando una monetización efectiva.
Considera pivotar cuando: 1) Los usuarios valoran características diferentes a las que considerabas centrales, 2) La adquisición de clientes es consistentemente más difícil o costosa de lo previsto, 3) La retención es baja a pesar de tus mejoras, o 4) Los ingresos no justifican los costos de adquisición.
El ecosistema emprendedor argentino es relativamente pequeño y conectado. Aprovechar estas redes puede acelerar significativamente tu proceso de validación.
El networking no debe ser solo para hacer contactos, sino una herramienta estratégica de validación:
A diferencia del pitch para inversores, un pitch de validación debe centrarse en verificar hipótesis. Estructura en 30 segundos:
Ejemplo: "Descubrimos que las PyMEs argentinas pierden en promedio 5 horas semanales conciliando pagos digitales de múltiples plataformas. Estamos desarrollando un dashboard unificado que integra todos los medios de pago. ¿Es este un problema que experimentas en tu negocio? ¿Cómo lo resuelves actualmente?"
La tecnología ha democratizado el proceso de validación, permitiendo incluso a emprendedores con presupuestos limitados realizar experimentos sofisticados.
No todas las métricas son igualmente útiles en la fase de validación. Enfócate en las que realmente indican si estás resolviendo un problema real:
En Argentina, donde la confianza en nuevas empresas puede ser baja, presta especial atención a métricas relacionadas con recomendaciones (NPS) y retención. Estas indican si realmente estás generando suficiente valor para superar la barrera de desconfianza inicial.
Una vez que has validado tus hipótesis fundamentales, es momento de preparar el terreno para la siguiente fase: la ejecución.
Tras validar su concepto inicial de marketplace en Argentina, Mercado Libre tomó decisiones estratégicas clave:
La validación no es una fase que termina, sino una filosofía que debe permear toda la vida de tu emprendimiento. Los mejores emprendedores argentinos nunca dejan de validar, incluso cuando sus empresas son exitosas.
Recuerda siempre:
Como dijo el emprendedor argentino Guibert Englebienne, cofundador de Globant: "El emprendimiento no es un sprint, es una maratón. La clave no es empezar rápido, sino aprender rápido".
Validar no termina cuando confirmás tu propuesta de valor o lanzás tu MVP; es un hábito constante que guía cada paso hacia un negocio sólido. Cuanto más aprendas del cliente y del mercado, más fuerte será tu ejecución.
18 lecciones